Casa

IMANÁ

Jaguar (Panthera Onca), representado con el color amarillo. A la llegada de los españoles a nuestro territorio le llamaron el tigre, eventualmente terminaron adoptando el vocablo guaraní yaguar que significa ‘fiera’. Éste es el felino más grande del territorio colombiano. Un gran depredador, acostumbrado a acechar a sus presas a través de densas selvas, cursando rápidos ríos, bajo la lluvia y el calor incesante. Aunque prefiere los bosques densos y húmedas, y se acomoda a otros terrenos, si le dan a escoger irá en búsqueda del agua: ama los pantanos, lagos y manglares.

Aunque su presa nunca logra verlos, siempre sienten la fija mirada del jaguar, que estudia, aprende, y se prepara para asestar un terrible ataque. Este cazador no tiene problema alguno para ir por presas de gran tamaño o atravesar caparazones de tortuga o cráneos con su fuerte mordida. Que su hermoso pelaje no los engañe, pues es un camuflaje perfecto para este enérgico felino enérgico que aprovecha el amanecer y atardecer para tender sus emboscadas.

Rivalidades

Los jaguares, acostumbrados a ser el jugador más pesado,

dudan al ver a un robusto oso de anteojos. El oso es un contrincante al cual solo pueden vencer si son capaces de desgastarlo, si llegan a tener la oportunidad de cansarlo; eso es escaso frente a un oso, pues no son proclives a dar segundas oportunidades.

Observadores sigilosos por naturaleza,

los jaguares saben que en este juego quedan en desventaja frente al águila: el animal que tiene siempre la imagen más grande.

Los jaguares saben que ante un león el reto es grande,

su facilidad de aprendizaje y adaptación suponen una enorme ventaja. Sin duda alguna al ser ambos grandes depredadores con tantas semejanzas, chocan frecuentemente, luchan por presas y territorio. El puma es su principal rival.

Cualidades de un alumno

Los miembros de esta casa han recibido del yaguar importantes fortalezas: